top of page
PORTADA-KICKOFF.png

Blog 3IT

Gobernanza de IA en empresas: aprendizajes del camino que estamos recorriendo en 3IT

  • hace 1 día
  • 7 min de lectura
 Gobernanza de IA en 3it

La adopción de inteligencia artificial muchas veces comienza antes de que una organización tome una decisión formal.


Personas que prueban asistentes, equipos que automatizan tareas, especialistas que incorporan IA al desarrollo de software o áreas que comienzan a utilizarla para analizar información pueden obtener beneficios rápidamente.


El desafío aparece cuando esos usos crecen sin criterios compartidos.


Distintas áreas pueden utilizar herramientas bajo condiciones diferentes, exponer información que requiere mayor protección, confiar en resultados no verificados o desarrollar iniciativas que no se conectan con los procesos y prioridades de la organización.


Por eso, la pregunta ya no es solamente qué herramienta utilizar.


La pregunta es cómo integrar la IA de manera que responda a problemas reales, proteja la información, mantenga responsabilidades claras y permita evaluar su impacto. 

Ahí comienza la gobernanza de IA.


En 3IT estamos abordando este desafío como parte de un proceso de transformación organizacional habilitado por inteligencia artificial. Nuestro propósito no es incorporar herramientas de manera aislada, sino desarrollar una capacidad que fortalezca cómo trabajamos, cómo entregamos nuestros servicios y cómo generamos valor para nuestros clientes.


¿Qué entendemos por gobernanza de IA? 


La gobernanza de IA es el conjunto de principios, responsabilidades, políticas, procesos y controles que permite orientar y supervisar el desarrollo, adquisición y uso de inteligencia artificial dentro de una organización.

No se limita a contar con una política ni a definir qué herramientas están permitidas.


También implica responder preguntas como:

  • ¿Qué problema queremos resolver?

  • ¿Qué información puede utilizarse?

  • ¿Qué nivel de riesgo tiene el caso de uso? 

  • ¿Quién revisa y responde por los resultados? 

  • ¿Qué herramienta o proveedor resulta adecuado? 

  • ¿Qué controles son necesarios? 

  • ¿Cómo evaluaremos si la iniciativa realmente genera valor? 

  • ¿Qué aprendizajes deben mantenerse antes de escalar? 


En la práctica, una gobernanza efectiva necesita articular al menos cinco dimensiones: 


  1. Estrategia y priorización: decidir dónde la IA puede aportar valor y qué iniciativas conviene abordar primero. 


  2. Responsabilidades: establecer quién propone, evalúa, aprueba, revisa y monitorea cada uso. 


  3. Datos, seguridad y herramientas: definir qué información puede utilizarse, bajo qué condiciones y con qué proveedores o configuraciones. 


  4. Supervisión humana y calidad: establecer niveles de revisión proporcionales al riesgo, impacto y criticidad del uso.


  5. Medición y aprendizaje: evaluar resultados, riesgos y aprendizajes para decidir si una iniciativa debe ajustarse, escalarse o descartarse. 


La gobernanza, por lo tanto, no busca simplemente controlar la adopción. Busca crear condiciones para que pueda avanzar con mayor claridad y responsabilidad. 


De “IA primero” a “problema primero” 


Uno de los riesgos de la adopción de IA es comenzar la conversación desde la herramienta. 

  • ¿Qué plataforma deberíamos utilizar? 

  • ¿Qué asistente necesitamos? 

  • ¿Qué proceso podríamos automatizar? 

  • Antes de eso, existe una pregunta más importante: 


¿Qué problema queremos resolver, qué capacidad necesitamos fortalecer o qué fricción buscamos reducir? 


La tecnología debería aparecer después de comprender el proceso actual, las personas involucradas, la información disponible, las restricciones, las dependencias y el resultado esperado. 


Sin ese análisis, es posible implementar soluciones que parecen innovadoras, pero que no responden a una necesidad relevante o agregan una nueva capa de complejidad. 


La IA puede acelerar un proceso bien diseñado, pero también puede amplificar las dificultades de uno que todavía no está suficientemente claro. 

Por eso, uno de los principios que orienta nuestro proceso en 3IT es avanzar desde el problema hacia la solución, y no al revés. 


Cómo estamos abordando este desafío en 3IT 


Comite IA - 3IT
De izquierda a derecha:  Gonzalo Heredia, Gerente de Tecnología, Innovación y Ciberseguridad• Pablo Silva, Gerente de Desarrollo de Negocios y Consultoría •José Muñoz, Ingeniero de Ciberseguridad • Alina Díaz, Encargada de Comunicación Estratégica & Marca • Alex Ávila, Arquitecto de Soluciones • Mario Salces, Gerente General.

Nuestra transformación habilitada por IA comenzó comprendiendo nuestra realidad antes de definir soluciones. 


A través de instancias de alineamiento, levantamiento de información, entrevistas y diagnóstico interno, hemos buscado conocer cómo se está utilizando actualmente la IA, qué oportunidades identifican nuestros equipos, qué barreras existen y qué necesidades pueden abordarse desde distintas áreas de la organización. 


Ese levantamiento permite construir una hoja de ruta conectada con nuestra estrategia, nuestros servicios y los desafíos reales que enfrentan nuestros equipos y clientes. 


El proceso puede sintetizarse en seis movimientos conectados: 


1. Comprender 

Antes de escalar iniciativas necesitamos saber dónde estamos. 

Esto implica identificar usos actuales, necesidades, oportunidades, restricciones y riesgos, entendiendo que las realidades pueden variar entre equipos de desarrollo, especialistas que trabajan con clientes, áreas de soporte y funciones de negocio. 


2. Ordenar 

A partir de esa información estamos desarrollando criterios comunes que permitan orientar la adopción. 


Esto considera avanzar en componentes como: 

  • política de uso de IA; 

  • criterios de protección de información y datos; 

  • definición de responsabilidades; 

  • herramientas y condiciones de uso autorizadas; 

  • mecanismos de consulta y gestión de excepciones; 

  • registros y criterios de evaluación de iniciativas. 


El objetivo es entregar claridad para que la exploración pueda desarrollarse dentro de condiciones conocidas. 


3. Gobernar 

Conformamos un Comité de Inteligencia Artificial con participación de distintas áreas y perspectivas organizacionales. 


Su propósito es contribuir a orientar el proceso, conectar aprendizajes, revisar riesgos, apoyar la priorización de iniciativas y avanzar hacia una hoja de ruta compartida. 


La gobernanza no reemplaza la experimentación. Le entrega un marco para que pueda desarrollarse de manera más sostenible. 


4. Desarrollar capacidades 

La adopción de IA también requiere fortalecer el criterio de las personas. 

Por eso estamos desarrollando una ruta de formación que busca entregar una base común sobre inteligencia artificial, uso responsable, formulación de instrucciones, selección de herramientas y revisión crítica de resultados. 


Al mismo tiempo, reconocemos que las necesidades cambian según el rol y el contexto. 


No enfrenta los mismos desafíos un equipo de desarrollo que un especialista trabajando con un cliente o un área de soporte. La formación necesita considerar esas diferencias para conectarse con situaciones reales de trabajo. 


5. Experimentar 

La hoja de ruta también contempla identificar y evaluar iniciativas donde la IA pueda contribuir a mejorar procesos, capacidades y experiencias. 


Entre las oportunidades que estamos explorando se encuentran usos orientados a: 

  • reducir tareas manuales y repetitivas; 

  • facilitar el acceso y gestión del conocimiento; 

  • fortalecer documentación y trazabilidad; 

  • apoyar la calidad y consistencia de los entregables; 

  • mejorar la capacidad de análisis y respuesta; 

  • entregar mayor información y contexto para gestionar servicios; 

  • liberar tiempo para actividades de mayor valor técnico, humano y estratégico. 


No buscamos implementar IA en todos los procesos. Buscamos entender dónde puede aportar valor real y bajo qué condiciones tiene sentido hacerlo


6. Medir y aprender 

Cada iniciativa debe poder evaluarse. 

Esto significa considerar el problema que busca resolver, su impacto potencial, las personas y procesos involucrados, la información que requiere, los riesgos, la factibilidad técnica y las métricas que permitirán observar sus resultados. 

La evidencia permitirá decidir qué iniciativas conviene ajustar, escalar o descartar. 


Porque adoptar IA no debería medirse únicamente por cantidad de usuarios o herramientas habilitadas, sino también por su aporte a eficiencia, calidad, capacidades, gestión de riesgos, servicios y negocio


De aprendizajes individuales a una capacidad organizacional 


Cuando la adopción depende exclusivamente de iniciativas personales, el conocimiento puede quedar fragmentado. 


Algunas personas desarrollan buenas prácticas mientras otras vuelven a enfrentar los mismos problemas desde cero. Los aprendizajes no siempre se comparten, los riesgos pueden gestionarse de manera diferente y se vuelve más difícil escalar aquello que funciona. 


Transformar la IA en una capacidad organizacional implica convertir esos aprendizajes en: 

  • criterios comunes; 

  • prácticas reutilizables; 

  • documentación; 

  • formación; 

  • mecanismos de consulta; 

  • conocimiento compartido; 

  • decisiones basadas en evidencia. 


Esto requiere tecnología, pero también procesos, cultura y responsabilidad. 

El criterio humano no desaparece con la automatización. En muchos casos, se vuelve todavía más relevante. 

¿Por qué este proceso también importa para nuestros clientes? 


La forma en que una empresa tecnológica adopta IA internamente también refleja cómo entiende la tecnología cuando trabaja con otras organizaciones. 


Este proceso nos permite fortalecer criterios que son relevantes para cualquier iniciativa tecnológica: 

  • comprender antes de implementar; 

  • proteger la información; 

  • evaluar riesgos y restricciones; 

  • integrar seguridad y calidad; 

  • definir responsabilidades; 

  • mantener revisión humana; 

  • medir resultados; 

  • aprender antes de escalar. 


También nos ayuda a profundizar una mirada que consideramos fundamental: la IA no funciona de manera aislada. 


Su impacto depende de cómo se relaciona con procesos, personas, sistemas, cultura, seguridad y objetivos de negocio. 


En contextos de clientes, además, es necesario considerar sus propias políticas, contratos, condiciones regulatorias, arquitectura, protección de datos y restricciones específicas. 


La gobernanza interna no reemplaza esas condiciones. Debe ser capaz de dialogar con ellas. 


Gobernar para avanzar 

La gobernanza suele asociarse con control o cumplimiento. Sin embargo, también puede convertirse en un habilitador para innovar con mayor claridad. 


Permite priorizar mejor, reducir duplicaciones, compartir aprendizajes, elevar la calidad de los resultados, gestionar riesgos antes de escalar y transformar buenas prácticas individuales en conocimiento organizacional. 


La madurez en IA no depende de cuántas herramientas utiliza una empresa. 

Depende de su capacidad para decidir dónde utilizarlas, para qué, bajo qué condiciones y con qué responsabilidad sobre los resultados


En 3IT seguimos recorriendo ese camino. 


Estamos construyendo una base robusta que nos permita operar, aprender, colaborar y evolucionar nuestros servicios, manteniendo como criterios centrales la seguridad, la calidad y las necesidades reales de cada contexto. 


Preguntas frecuentes sobre gobernanza de IA 


¿Qué es la gobernanza de IA? 

Es el sistema de principios, responsabilidades, políticas, procesos y controles que permite orientar y supervisar el desarrollo, adquisición y uso de inteligencia artificial dentro de una organización. 


¿Es suficiente contar con una política de uso de IA? 

No. Una política es uno de los componentes de la gobernanza. También se requieren responsables, criterios de evaluación, formación, mecanismos de consulta, controles, supervisión y procesos de mejora continua. 


¿Cómo puede una empresa comenzar a construir gobernanza de IA? 

Un primer paso es comprender los usos actuales: qué herramientas se utilizan, para qué, qué información interviene, qué riesgos y restricciones existen y dónde aparecen oportunidades relevantes. Desde ese diagnóstico pueden definirse criterios, responsables y prioridades. 


¿Todas las iniciativas de IA requieren los mismos controles? 

No. Los controles deben ser proporcionales al riesgo, la sensibilidad de la información, el impacto potencial, el nivel de autonomía y la criticidad del proceso. 


Conversemos 

¿Tu organización ya está utilizando inteligencia artificial y necesita ordenar mejor sus usos, prioridades o criterios? 


Antes de incorporar una nueva herramienta, puede ser más útil comprender qué está ocurriendo hoy: qué problemas buscan resolver los equipos, qué oportunidades existen, qué restricciones deben considerarse y qué condiciones permitirían avanzar con mayor claridad. 


Conversemos sobre cómo transformar esas preguntas en una ruta de adopción más consciente, medible y conectada con el negocio. 

bottom of page